Andrè Ricard, uno de los grandes diseñadores opina sobre el menaje del futuro

En Opípare, buscamos personajes que nos ofrezcan ideas sugerentes para
vivir mejor. De ahí que le haya solicitado a un gran experto, Andrea de Luca,
ingeniero mecánico, Cum Laude por la Universidad de Palermo, socio y
fundador de Future Fit, unas opiniones sobre el menaje, tan importante
en nuestras mesas. De este interés ha surgido una entrevista que Andrea de Luca ha
realizado a Andrè Ricard y que Opípare se honra en ofrecerles

Andrea de Luca es socio de Future Fit (www.futurefitengineering.com), un estudio de ingeniería de producto que ha colaborado en el pasado con André en algunos proyectos, como en la realización de un exprimidor o un abrebotellas.

Andrè Ricard es un diseñador industrial que no necesita presentaciones. De todos sus trabajos, sin duda destacaría el testigo que el Comité de los Juegos Olímpicos de Londres entregó al Comité de Rio de Janeiro el año pasado y que es un ejemplo de belleza, simplicidad y simbología. En el sector de los objetos relacionados con el  mundo de la gastronomía ha colaborado con muchas empresas internacionales, como por ejemplo con Gaggia para las maquinas de café, con Plásticos TaTay para numerosos productos en plástico, con Squizz para un exprimidor de naranjas o con Mobles 114 para las pinzas de hielo.

061 abril 2003Adl: ¿Que producto de menaje se puede mejorar?

AR: Todos. Siempre hay algún aspecto que puede mejorarse. Lo que ocurre es que muchos de los problemas que algunos de estos utensilios tienen los consideramos  como inevitables. Asumimos que un salero este obstruido, que una trituradora salpique, que una aceitera gotee o que una jarrita de bar vierta mal y nos quememos. Todo esto lo hemos aceptado como si fuera irremediable y no es así, todo puede mejorarse.

AdL: ¿Cómo lo mejorarías?

AR: Este es precisamente el papel del diseño. Primero hay que detectar los fallos y luego encontrar una solución que los supere por pequeña que esta sea. Siempre existe una posibilidad de mejora: véase como Rafel Marquina resolvió el tema de la aceitera o yo lo hice con mi cenicero.

AdL: ¿Que producto no existe y te gustaría que existiera?

AR: Hace años diseñé una cubertería para la vida cotidiana. Es decir con lo justo y necesario. Consistía en las cuatro piezas realmente indispensables para la mesa: un tenedor, un cuchillo, una cuchara y una cucharita. Y es que no se necesita más. No hay razón para que un tenedor o un cuchillo sean más pequeños para los postres. Una  manzana, un plátano o un trozo de tarta tienen un tamaño similar al de un huevo frito, una patata o una loncha de bistec. Entonces ¿porque dos tamaños de cubiertos? Lo mismo con los cubiertos de pescado. Si hay quien no quiere mezclar sabores, no es necesario usar un cubierto con una forma distinta, basta que deje los que ya ha usado y coja otros. De hecho, la única pieza que precisa dos versiones (una grande y una pequeña) es la cuchara, pues no es lo mismo comer una sopa que comer un yogurt o beber una tila. En este diseño todas las piezas iban colgadas en un soporte giratorio, como un tiovivo, que situado en el centro de la mesa permitiría a cada comensal coger el cubierto que necesita en cada momento. Propuse este diseño a varias firmas de cubertería y no les intereso porque de este modo venderían cuberterías con menos piezas y harían menos negocio. A pesar de todo no desespero de que algún día pueda realizarse.

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Los amigos. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s